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Oaxaca de Juárez, Oax. 02 de abril de 2026. – El eco de las maderas y metales de la Banda de Música del Estado no fue lo único que resonó esta tarde de Jueves Santo en el corazón de la capital. En un acto que combinó el virtuosismo artístico con la resistencia civil, los integrantes de esta histórica institución —con más de un siglo de tradición— convirtieron su atril en una plataforma de protesta pacífica.
Mientras locales y turistas disfrutaban del repertorio sacro y tradicional, los músicos sostuvieron cartulinas visibles con una exigencia clara: atención inmediata a sus demandas laborales. La escena, aunque inusual, transcurrió sin incidentes, demostrando el profesionalismo de una agrupación que no dejó de tocar mientras alzaba la voz por sus derechos.
Los músicos denunciaron lo que califican como un «olvido institucional» sistemático. Entre sus principales exigencias se encuentran:
• Salarios dignos acordes a su trayectoria y labor cultural.
• Regulación de contratos para dar certeza jurídica a los integrantes.
• Apoyos e insumos necesarios para el mantenimiento de su centenaria labor.
La protesta apuntó directamente hacia la Secretaría de las Culturas y las Artes, señalando a su titular, Flavio Sosa Villavicencio, por presuntamente menospreciar sus peticiones. Ante la falta de acuerdos con la dependencia, los músicos han solicitado una audiencia directa con el gobernador Salomón Jara Cruz.
A pesar de la manifestación, la calidad de la ejecución musical se mantuvo impecable. Testigos presenciales destacaron la dualidad del evento: por un lado, la belleza de la música que define la identidad oaxaqueña y, por otro, la precariedad de quienes la ejecutan. Al finalizar las piezas, el público no solo aplaudió el talento, sino que reconoció la forma pacífica en la que los artistas visibilizaron su situación.
Hasta este momento el Gobierno del Estado no ha emitido una postura oficial respecto a este reclamo. Por su parte, los integrantes de la Banda de Música adelantaron que continuarán con estas acciones de visibilización hasta obtener una respuesta concreta, recordando que su música es patrimonio, pero su trabajo es un derecho.

